Todos los proyectos políticos que lideran los afro descendientes van encaminados a un propósito en común, ser respetados, tener tranquilidad en sus tierras y poder desarrollar sus capacidades intelectuales y que por fin se acabe el marcado racismo que ha venido atormentando a nuestra sociedad colombiana.uno de los campos donde los afrocolombianos han tenido mayores logros o reconocimientos es el legislativo, uno de los referentes jurídicos de carácter internacional en los cuales se ven amparados como la Convención Internacional sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial de Durban, a nivel del país se cuenta con la Constitución Política de 1991, ley 70 de 1993 mediante la cual se establecen una serie de herramientas jurídicas que le permiten a los afrodescendientes acceder a derechos civiles, políticos y sobre todo de carácter colectivo especialmente en cuanto a la tenencia de las tierras.
En primer lugar, se pretende que sea tenida en cuenta la Reforma Constitucional de 1991, en donde se reconoce la multietnicidad y pluriculturalidad de la Nación Colombiana, para los procesos de etnodesarrollo a nivel regional y local. Este reconocimiento debe darse también a nivel internacional. También es importante lograr un equilibrio entre en medio ambiente y el hombre y las consecuencias que trae para ambos las intervenciones que se hagan en cuanto al desarrollo de las regiones. En este sentido el Etnodesarrollo logra un acople positivo y pertinente en el proyecto político de las comunidades afrocolombianas que se ha venido gestando desde hace tantos años.En este proyecto político hace un reconocimiento a las comunidades afrodescendiente a sus capacidades de autogestión para que estas con la voluntad política del estado puedan desarrollar de una forma sostenible la gestión de sus propios recursos salvaguardando su diversidad ,protegiendo el medio ambiente, abriéndole las puertas al desarrollo que les permita satisfacer sus propias necesidades sociales y, económicas el estado se convierte en garante de unos derechos que por naturaleza son adquiridos, .este proyecto exige la ponencia en práctica de la constitución de 1991, que otorga estos derechos y que solo deben cumplirse.
Vemos entonces, que las negritudes han participado activamente en el devenir de Colombia como nación incluso desde los movimientos de emancipación que llevaron a la independencia final de nuestro país con la terminación del dominio español sobre nuestro territorio.
A lo largo del tiempo se logra constatar que la población afro ha intentado congregarse alrededor de proyectos políticos propios, aunque sin éxito, pues se ven permeados por las ideologías y la mecánica de los partidos y líderes tradicionales. Se destaca sin embargo, el hecho de estar siempre apegados a la legalidad y al uso de los medios constitucionales. Infortunadamente, no se percibe en la afrocolombianidad un líder verdadero que surja de su seno y que sienta y abogue por la solución a sus problemas y necesidades, representadas estas, principalmente, en la discriminación y la marginalidad en comparación con el resto de ciudadanos.Los personajes que ahora se quieren perfilar como líderes de las negritudes, no lograron su figuración producto de un consenso de su etnia, sino que hicieron carrera dentro de los partidos políticos tradicionales. Algunos de ellos, desafortunadamente fueron contaminados por las prácticas corruptas traicionando así a los de su raza, pues buscan desesperadamente hacer un proselitismo proponiéndose como representantes, no de su etnia, sino de todas las “minorías” que incluyen intereses heterogéneos y van desde las protestas estudiantiles, pasando por la mediación con grupos terroristas e incluyendo a los movimientos de homosexuales, etc.
Esta falta de focalización, la carencia de un proyecto, serio, consolidado y consultado con los afrocolombianos, hacen que se pierda la oportunidad contar con verdaderos representantes de las negritudes que puedan propiciar los cambios necesarios para su reivindicación.

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